Notas de prensa

WCM Iveco Valladolid

World Class Manufacturing son tres palabras que componen no solo un acrónimo. WCM, Fabricación de Clase Mundial, se utiliza como sinónimo de excelencia que aplicada al mundo productivo puede resumirse en la búsqueda del número cero como objetivo palmario: cero derroches, cero errores de calidad, cero averías, cero inventarios de material, y lo que es más importante, cero accidentes.

Para la factoría que IVECO tiene en Valladolid, significa además una forma de trabajar con la que llevan experimentando y aprendiendo más de cuatro años. Y los próximos días serán determinantes para la puesta a punto de la séptima auditoría que, como viene siendo habitual, realiza el profesor emérito de la Universidad de Kyoto, Hajime Yamashina, viejo conocido en esta fábrica por ser realmente estricto en la evaluación de estas metodologías. Las auditorías de desarrollarán a lo largo de la última  semana de septiembre.

            El objetivo en esta ocasión, una vez obtenida la medalla de bronce en noviembre de 2008, es conseguir la medalla de plata, algo que hasta la fecha no ha logrado ninguna fábrica de IVECO en todo el mundo. De hecho, la planta de IVECO en Valladolid sería una de las pioneras fuera de Japón en obtener dicho reconocimiento. La política del Grupo FIAT apuesta fuerte por este sistema de auditorías como medio para reducir los derroches, atacar las pérdidas, y lograr un producto excelente en un mercado cada vez más exigente en parámetros de calidad, servicio, y precio, sin olvidar otro aspecto muy importante como son las exigencias para con los trabajadores en cuestiones tan notables como son la seguridad y la ergonomía.

En la fábrica de IVECO Valladolid saben que World Class Manufacturing tiene fuerza porque genera energía a través de las personas, del compromiso de sus trabajadores, verdaderos artífices de ese cambio que se percibe de manera notable en las líneas de producción. En lo que va de año acumulan más de 14 sugerencias por persona, acercando este indicador a niveles más propios de fábricas niponas que de un centro productivo emplazado en el corazón de Castilla y León.

            El sistema WCM se articula en un conjunto de auditorías basadas en diez pilares de gestión y en diez pilares técnicos, cada uno de los cuales puede sumar un máximo de 5 puntos. Por lo tanto, el techo son la centena de puntos. En la actualidad la fábrica Castellano-Leonesa atesora 59 puntos, lo que la sitúa a tan sólo un punto de lograr la medalla de plata. Pero su objetivo es más ambicioso, no sólo por pretender alcanzar el techo de los 63 puntos, sino por situar el horizonte de su Mapa de Ruta en la medalla de Oro, un objetivo para el año 2012. Y después del oro continuarán trabajando en la búsqueda de la mejora continua, como si de un concepto infinito se tratara.

La consecución de la plata para la factoría de Iveco en Valladolid sería, sin duda, un orgullo para todos aquellos que han trabajado duro para la consecución de su reconocimiento como una fábrica moderna e innovadora, que proporciona a los clientes productos de la máxima calidad.