El corazòn del Stralis se llama Cursor

Elasticidad y potencia

Los motores Cursor son el corazón del Stralis. Esta familia de motores ya ha demostrado con creces sus cualidades en términos de rendimiento, consumo y fiabilidad, gracias también a:

• inyectores-bomba individuales con presiones de inyección hasta 2000 bar;
• árbol de levas en la culata;
• 4 válvulas por cilindro;
• sub-bloque y culata mono-bloque para garantizar una mayor rigidez;
• freno motor por descompresión;
• gestión electrónica de los tiempos y de la cantidad de combustible para cada cilindro;
• turbina de geometría variable, que ofrece una respuesta inmediata en cualquier régimen de revoluciones.

Gracias a todo ello, la fuerza de los Cursor está siempre disponible, como lo demuestran las curvas de par, que alcanzan su valor máximo por debajo de las 1.000 rpm y lo mantienen en todo el rango de uso.

Las versiones de 8, 10 y 13 litros cubren un rango de potencias de 310 a 560 CV y valores de par máximo hasta 2.500 Nm.

Potentes y fiables, los Cursor están concebidos no sólo para garantizar un rendimiento excelente, sino también unos costes de explotación contenidos, además de una conducción sumamente confortable, gracias a su extraordinaria elasticidad.

Duración y economía de explotación

El Stralis está diseñado para ofrecer al cliente un bajo coste de explotación, gracias al abaratamiento de las dos principales partidas de gasto de un vehículo, es decir, el mantenimiento y el consumo de combustible. El Stralis tiene un coste de mantenimiento bajo porque se han reducido al mínimo los tiempos de inmovilización y se han alargado al máximo los intervalos del cambio de aceite (150.000 Km). A ello se añade otra ventaja: una diagnosis rápida y precisa, tanto en el vehículo como en el taller.

Los motores Cursor Euro 5 representan un punto de referencia en términos de par, duración y costes de mantenimiento y de explotación, ya que consumen entre un 2% y un 5% menos que las ya económicas versiones Euro 3.

Cajas de cambios, ejes y puentes

Unida al motor, una amplia oferta de cajas de cambios, puentes y ejes asegura una adaptación perfecta de la cadena cinemática a las aplicaciones del cliente, mejorando notablemente la productividad del vehículo.
Para transferir a las ruedas motrices toda la potencia de los motores Cursor, Iveco utiliza los mejores componentes y tecnologías del mercado.
Los cambios de velocidades están disponibles en una amplia oferta de versiones:

• mecánicos ZF de 9 o 16 velocidades (con sistema de asistencia ‘servoshift’ para ofrecer cambios de marcha confortables;
• automáticos Allison (especialmente destinados a aplicaciones “stop and go”);
• EuroTronic totalmente automático de 12 velocidades.

Los cambios de velocidades automáticos tienen la ventaja de permitir una conducción económica, ya que eligen siempre la velocidad ideal; protegen la caja de cambios de las sobrerrevoluciones, alargan la vida del embrague y reducen tanto el consumo como el ruido.
Los puentes Arvin Meritor e Iveco se caracterizan por su robustez y sus escasas necesidades de mantenimiento; están disponibles con reducción simple y doble para asegurar la mayor fiabilidad incluso en las aplicaciones más duras.

La fiabilidad y la seguridad de un camión purasangre
Chassis

La duración de un vehículo industrial, sobre todo si se trata de un vehículo pesado, depende en primer lugar de la capacidad del bastidor para resistir fuerzas intensas y prolongadas sin fatiga.
Iveco es un fabricante famoso por la robustez de sus bastidores, y el del Stralis no es una excepción. Los largueros, en forma de doble cuello de botella con sección en U, unidos por travesaños remachados, son de acero especial Fe E 490 de alta resistencia a la fatiga, con grosores que van de 6,7 a 7,7 mm.

Instalación eléctrica

Como es obvio, la robustez mecánica por sí sola no es suficiente para garantizar la fiabilidad de una instalación eléctrica y electrónica.
Por este motivo, el cableado del Stralis, tanto en la cabina como en el bastidor, está realizado con una estructura CAN-Bus y una tecnología Múltiplex. Esta solución permite poner en comunicación entre sí, y de la manera más eficaz, a todas las centralitas de los principales órganos y sensores del vehículo.

En lugar de los cables tradicionales por los que pasa sólo un impulso eléctrico, el Stralis utiliza cables Múltiplex por los que se pueden enviar simultáneamente múltiples señales. La menor cantidad de cables en el vehículo (un 45% menos) y de puntos de conexión se traduce en una mayor fiabilidad de la instalación, en una disposición más elegante y “limpia” en el chasis, y en una importante reducción de los tiempos y costes de reparación.

Sistema de freno

Seguridad significa también tener un sistema de freno tecnológicamente avanzado. Toda la gama Stralis está equipada de serie con un sistema de discos ventilados de gran calidad, y control electrónico EBS.

El EBS sirve para optimizar la frenada, ya que al pisar el pedal de freno el conductor programa un valor de desaceleración y la centralita electrónica del sistema de freno actúa sobre todos los parámetros de reducción de la velocidad:

• regula la presión en los cilindros de freno del vehículo;
• modula la presión de alimentación de los frenos del remolque, con el fin de obtener un reparto uniforme de la frenada entre los ejes;
• acciona el freno por descompresión ITB (Iveco Turbo Brake).

Para las aplicaciones en las que el vehículo circula por rutas con fuertes desniveles, el Stralis ofrece el ralentizador ZF Intarder de segunda generación, con un rango de regímenes más amplio para el par máximo de ralentización y una menor absorción de potencia con el vehículo vacío, lo que redunda en un menor consumo.

Seguridad activa

En toda la gama Stralis está disponible el control electrónico de la estabilidad ESP.
El sistema ESP puede complementarse con otros dispositivos que representan hoy por hoy lo más avanzado en materia de seguridad activa:

• el Hill Holder, que ayuda al conductor en los arranques en pendiente, impidiendo durante algunos segundos que el vehículo se deslice hacia atrás;
• el ACC (Adaptive Cruise Control): un sistema que ayuda al conductor a mantener la distancia de seguridad entre su vehículo y el que le precede, accionando automáticamente, y en secuencia, el Turbo Brake, el Intarder y, finalmente, el freno auxiliar;
• el Lane Departure Warning System, que avisa cuando el vehículo se sale de su carril sin que el conductor haya accionado el intermitente.